Por ultima vez

Un hermoso anochecer, me encuentro aquí sin nada que perder, tu nombre vuelve a ser parte de mí ser.
La facilidad de escribirte se hace notar en este lápiz y papel.
Pareciera que el que escribe es el corazón, al mismo que le hiciste perder la razón.
La espera se ha vuelto infinita, no alcanzo a distinguir la salida. El frio me abraza y la piel, se tiñe algo pálida, es la sensación de desamor que se apodera de mi interior.
Para mí, cada palabra tuya se vuelve una colección la misma que en unos años contemplare y recordare a la persona que me hizo enloquecer.
Dicen que el amor es locura, sin ataduras, el amor, como aquel filósofo lo recito, es como el Sol por más que ame a su Tierra no se acerca tanto a ella por miedo a quemarla, mas sin embargo nunca la desampara y la mantiene cálida en frías mañanas.
Yo seré tu Sol, tu mi Tierra te contemplare desde lo alto de aquellas estrellas, las que cada noche mando a que te mantengan despierta, mirándolas, con detenimiento, ver cual brilla más y sepas que mis ojos se reflejan en ella. La luna viene en mi ayuda, cada noche, cuando yo necesito cerrar los ojos y soñarte, cuando voy y me escondo dejando solo el silencio de la oscuridad, pero no temas ella te alumbra en las más terribles penumbras. El viento, mi mejor amigo, es libre y está en todos lados, es el que me ayuda a entregarte cada caricia en cada brisa, y sabe cuándo es el momento de soplar más fuerte, aquel momento en el que más deseo verte. La lluvia, tan impredecible, a veces trae consigo lágrimas de felicidad por cada risa que das, otras más ella es prueba de que en mi vida tú ya eres Reyna.
Ante ti, eh perdido toda táctica, por ti conocí la práctica, misma que llevo a cabo demostrando cada gramo de amor que hay en mi corazón.
Me dejaste sin cartas, y ahora el azar es mi juego, ganar o perder no importa, tenerte o perderte, sí. Prefiero tenerte como confidente, que perderte en el intento de convencerte de un amor que tal vez tu no sientas. Aunque sinceramente en lo segundo, prefiero no tener suerte.
Cierra los ojos y piensa, dime que sientes cuando mi cuerpo se acerca. Sea lo que sea piénsalo dos veces, que para tu buena suerte tengo dos vidas para esperarte, está a la que llamo presente, y una segunda a la que llamo Querete.